Semillas
Encarnación
Las puertas están abiertas, como mi boca, como mi alma, como
mi ser.
Llegaste hasta acá fértil y deseos@ de vida, de calor y de
amor.
Te paraste en esa puerta y nos miraste desde afuera, tus
ojos brillaron, lo sé.
Tu karma, tu historia podrías dejar atrás… Habrá que decidir si vivir o esperar el próximo tren.
La espera
Compás de espera, tiempos que se suceden entre medio de
silencios.
Todo inmóvil, pausado y quieto.
Alguien que pasa, no mira, y luego entra a una puerta.
No hay excusas, llegó el día, nada es claro, sólo miedo,
solos en la sala de espera…
La felicidad
La felicidad entra en una mano, no en las dos, sólo en una…
Como un retoño empieza a germinar y explota de colores y
nuevas sensaciones. Algunos se ven contagiados por ella.
De momento vuelven a tener sentidos algunas cosas, otras
también.
El tiempo ya no se detiene, más bien corre apurado cuesta
abajo…igual poco importa… ahora hay felicidad.
Dolor
Lo ideal era salir corriendo y no mirar hacia atrás.
Guardar las emociones en un bolsillo y como una rata salir y
no volver nunca más.
Ella lloraba en esa cama, la misma que en otros momentos
había servido para el amor. Pensar que hoy no era otra cosa que el nicho de
nuestra ilusión. Miedo, rabia, impotencia, dolor, mierda, sentimientos de ese
momento. ¿Me podría transformar en cucaracha? O en ratón? No era fácil recorrer
el laberinto de dolor, todo camino elegido volvía al principio, al nicho de dolor.
Muerto en vida
Dolor, desesperanza, caída abrupta hacia ningún lado.
Voy, vengo, todo en tiempo de negras, compases que se
repiten día a día.
A veces quisiera volver a cero, pero a otro cero, no el que
estoy que se parece al menos 0.0.
Vacío, inutilidad, aburrido, sin proyectos, voy y vengo en
tiempo de negras, compases que se siguen repitiendo.
Un sahumerio, una esencia, la carroza, el carnaval, bailes y
colores, todo esto no me incluye, no me invitaron a la cena.
Muerto en vida, o vida muerta, salvaje pena que me llena
para no quedar vacío.







