jueves, 24 de mayo de 2018

INVITADO DEL PROGRAMA N° 60 -"CERO HISTORIA"- COLUMNA EN RADIO ZERO



¿Hasta cuándo la edad del pavo? ¿Estamos en una adolescencia eterna? ¿Los 40- 50 como una nueva adolescencia?


Algunas consideraciones para diferenciar a los adultos “coquetos” de los adolescentes.


Los psicólogos pensamos a la Adolescencia como la etapa comprendida entre la niñez y la adultez, estando marcada por componentes internos y externos, o en criollo, por aspectos biológicos, psicológicos y sociales.

El inicio de la adolescencia está marcada por el despertar de las hormonas sexuales de la pubertad. Púber, viene de púbico, del vello púbico que aparece cuando dejamos de ser niños. Los cambios en esta etapa van a ser tanto morfológicos como psicológicos.
  • En cuanto a la morfología, que es la forma del cuerpo, podemos destacar como aspecto principal a la mal llamada edad del pavo. En los primeros momentos de la adolescencia, los pibes se vuelven torpes con su cuerpo, se chocan todo, y esto tiene que ver con las nuevas dimensiones que el cuerpo va teniendo junto a la necesidad de que el esquema y la imagen corporal sea internalizada a nivel consciente. En la antigüedad también se les decía pavos a los jóvenes por el cambio en la voz.

  • Por su lado, los cambios esperables en lo psicológico están relacionados con las ideas y los intereses. El adolescente ya no jugará con los juguetes de la infancia y estará enfocado a comportamientos grupales y colectivos. El amor y la sexualidad, que en la niñez estuvieron reprimidos o sublimados, empiezan a tener importancia. También, los modelos de identificación parentales empiezan a ser sustituidos por modelos de la sociedad, como ídolos de la música, del arte, del deporte, etcétera. Es un momento de crisis que implica una construcción y desconstrucción constante. Lo esperable es que haya mucha rebeldía y comportamiento oposicionista hacia los adultos. Lo que está en juego principalmente es la construcción de una personalidad que permita sobrevivir en la sociedad.
Ahora bien, determinar cuándo es el final es algo más complejo ya que no hay una edad cronológica específica que indique el momento de la conclusión. Como todo proceso, el mismo es individual y cada quien tiene su tiempo. PERO, no puede ser eterno. Por lo general, el final de la adolescencia va acompañado de un ritual, que para la psicología sería una puesta en escena que va a marcar un antes y un después, que va a inscribir en la psiquis que ya no hay una vuelta atrás.

Un ejemplo sería el cumpleaños de los 18 años, que para los adolescentes de antes era un equivalente al “ahora sos grande”.

Actualmente dicho ritual no es tan acorde al momento que vivimos dado que las variables sociales y culturales se han modificado haciendo que la adolescencia se prolongue un poco más. De hecho, es muy probable que al extenderse la expectativa de vida de nuestros adultos mayores por encima de los 75 años ha hecho que el mercado laboral todavía esté completo de “adultos” impidiendo la necesidad del ingreso de los nuevos adultos, o sea aletargando la adolescencia. Por tanto se observa que la adolescencia se extiende un poco más también por falta de demanda y oportunidades en el mercado laboral, y porque “los papis nos pueden bancar un rato más”.

Aun así, más tarde o temprano se termina el subsidio familiar. Hoy en día el fin estaría sujeto a lo siguiente:
  • Tener un trabajo y sustento económico. Independencia económica 
  • Irse de la casa de los padres. Independencia hogareña. 
  • Formar una familia (tener hijos, casarse, etc) .

Entonces… ¿un señor de 45 años, casado y con pareja estable, con independencia económica, y criando sus hijos… puede volver a ser adolescente??


Ciertamente no. Es muy poco probable que se re-viva la edad del pavo, que se pase nuevamente por la pubertad y que a los adultos le crezcan nuevamente los pelos que ya han perdido. Habiendo alcanzado un estado evolutivo superior como es la adultez, no se puede volver atrás.

Hoy en día es normal encontrarnos con personas que han adquirido la madurez y la independencia en casi todas sus formas, y que aún poseen ciertos gustos "adolescentes”, lo que no es lo mismo que ser “adolescente”. Por tanto, que se vistan como ellos, o que tengan pasatiempos infantiles, que usen las redes sociales o se tatúen, no son indicadores de un retroceso evolutivo sino más bien características de aquellos adultos que no han perdido la capacidad de satisfacer sus necesidades sin entorpecer las obligaciones que han asumido.

En conclusión...

La gran diferencia entre un adolescente y un adulto no tiene que ver con la ropa, la música, o la capacidad de jugar o divertirse, sino más bien con la capacidad de hacerse cargo de sus gustos, conductas e ideas… se es MADURO-ADULTO cuando podes satisfacer tus necesidades de manera independiente sin tener que pedírselo a otro para que lo haga por vos. O en criollo, cuando aprendiste a limpiarte el culo solo ya estarías en camino de volverte un adulto.

Cero historia!








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